15 enero 2015

HAY QUE SEGUIR

Sé que el blog aún tiene lectores porque me llegan correos varios. Sé que muchas de las entradas son atemporales, no han perdido vigencia. Hablan de quiénes somos, qué nos pasa, cómo salimos adelante. Muchos me piden que siga escribiendo y les agradezco, pero simplemente he dejado de hacerlo porque lo he contado todo (todo lo que podía, claro, todo lo que quería). Seguir sería dar vueltas sobre lo mismo. Y por otra parte yo he seguido. La vida, los hijos, la literatura, el trabajo, el dinero, me han mantenido tan ocupada que ya no hay mucho espacio en mi vida para aquello que me ocupó casi toda mi vida: la hipoacusia. Me liberé. Sigo siendo hipoacúsica, sigo viviendo a diario las situaciones que ya conté, sigo pasándola mal a veces, sigo quejándome, pero qué voy a hacer. Hay que seguir.

Regresaré cada tanto, como hoy, para contar aquello que quiera contar.

Y mientras, gracias por haber estado, por estar. Sé que este blog ha acompañado a muchos, ha marcado a otros, ha animado a varios, y eso es mucho más de lo que nunca pude soñar.


4 comentarios:

Magalis Marisol dijo...

Hola amiga!
La vida sigue su curso!
Feliz 2015!
Un fuerte abrazo desde Venezuela!

Alejandra dijo...

Que bueno volverte a leer!!! un beso súper enorme!!!

Anónimo dijo...

De tanto en tanto entro a ver si hay algo más, por el sólo hecho de "escuchar",leer a alguien que pasa por lo mismo. Y de vez en cuando releo el post sobre Mary Ingalls y la perfecta comparación con esta sordera que enloquece. Y cada vez me quedo algo helada y afectada por largo rato, de lo bien que lo explicás, o de lo mucho que entiendo también...

Anónimo dijo...

¡Qué alegría volver a leerte! Escribo desde el otro lado del charco (España), por aquí también tienes muchos seguidores de tu blog y, a través de él, de tu obra literaria... aunque no lo manifestemos demasiado, en el viejo continente se te sigue y se te admira. Gracias por regresar :)