17 marzo 2011

¿HAY ALGUIEN AHÍ?

¡Qué vergüenza! ¡No escribo nada desde diciembre! Merezco que me aten a un poste y me lancen sus pilas de audífono usadas, con el riesgo de intoxicación que eso conlleva.

Pido perdón. Tengo excusa: he estado trabajando. Me estoy convirtiendo en una prostituta literaria. Sólo escribo cuando me pagan.

En fin, sigo aquí. Nunca me fui.
Mi audición sigue igual. Pero pronto habrá cambio de audífono. Me preparo la gran batalla contra la obra social, porque esta vez el elegido es el más caro, el más adelantado, el más mejor. Hice las pruebas hace unos días y me maravillé y emocioné por escuchar la ch y s sin lectura labial. A la gente que escucha puede sonarle taaaaaan tonto emocionarse por una ch. Pero para mí...
Le pregunto a la fonoaudióloga si con mi audífono de siempre había pronunciado la ch y me dice que sí. Y de pronto... oh milagro... la ch existe.

Mi nuevo chiche tendrá bluetooth y ya lo probé con el teléfono y con la música del celular y... ah... qué placer...

Tengo que elegir el color. Esto puede parecer superficial o menor en relación a todo lo demás, pero para mí es lo más importante. Será mi primer audífono en parte retro en parte intra, y esto del color me mantiene en vilo. Rojo no sé... Tengo los anteojos con el marco muy finito rojo y ya me aburrí, ahora los quisiera color carey. Pienso que terminé eligiendo el marfil o el gris más oscuro. ¡Pero no lo quiero color audífono!

Ya les iré contando cuando llegue el momento. Por ahora lo de siempre: conseguir la orden del médico, hacer las audiometrías nuevitas, ir a la obra social, hacer huelga de hambre frente a la misma, buscar un abogado, ir a los medios, organizar marchas, llenar alguna plaza... Veremos...

Y tengo muy pero muy postergado algo que quiero escribir... Llevo tres años trabajando con niños y jóvenes sordos e hipoacúsicos y si supieran las historias que he escuchado y conocido... Ay gente, como dice la frase (¿de quién es? Yo creo que de San Agustín):
"El camino al infierno está plagado de buenas intenciones".
He conocido a muchos chicos con sus vidas totalmente trastornadas por las "buenas intenciones" de sus padres. Y no puedo dejar de comparar lo que les pasa con mi propia vida, en la que también hubo "buenas intenciones".

Listo. Eso es todo por ahora. ¿Alguien quiere dar señales de vida, como para saber que queda un ser humano de ese lado? Intentaré no abandonar tanto tiempo este espacio.

Hasta prontito.