26 octubre 2010

UN CACHO DE RECONOCIMIENTO, CHE

Me vuelve a pasar. Una y otra y otra vez. Debería estar acostumbrada pero no, no me acostumbro.
Esta vez fue con una nueva amiga o compañera de trabajo o colega, pónganle el nombre que quieran, hoy están tan mezclados...
Hace meses que nos encontramos y conversamos y compartimos proyectos laborales. Ella sabe quién soy y cómo soy. Y de pronto me dice: "pero vos tan mal no la pasás, ¿no? No tuviste problemas... "

¡¡¡¡¡Noooooooo!!!!! Yo siempre pipícucú, estuvo bárbaro no escuchar una mierda en la adolescencia, ¡no sabés cuántos amigos tenía! Nooooooooo... qué la voy a pasar mal yo, tratando siempre de encajar, o por lo menos de no llamar la atención, de ser invisible. Frustrándome siempre, siempre queriendo más sin poder.

Sépanlo todos y métanselo bien en la cabeza para no pelear más con el resto de la humanidad: si han hecho esfuerzos hercúleos por adaptarse a su entorno, por sobrevivir, por superarse, y para colmo lo han logrado: ¡¡¡ya no son más discapacitados!!! ¡Aleluia! ¡Aleluia! ¡La hipoacusia desaparece si el otro no la nota! ¡La sordera deja de existir si no demostramos que somos sordos!

¡Carajo! Tantísimo esfuerzo, años, terapias, pastillitas, audífonos, pilas, más terapias, clases de lectura labial... Tantísimas horas y horas estudiando más que los otros porque no escuchamos las clases... Tantísimas desilusiones... Tantísimas frustraciones (trabajos que no conseguí, estudios que no pude hacer, amigos que no fueron)... Tantísima concentración en lo que dice el otro, en sus labios, en su lenguaje corporal... Tantísimas horas y horas de mi vida tratando de poner palabras en cada agujero de cada conversación... Tantísimas obras de teatro, películas de Tv, conferencias, charlas, recitales, etc, etc, a los que no pude ir o disfrutar... Tantísimo todo... ¡¡¡¡Y EL OTRO NO ME LO RECONOCE!!!!

Por lo menos que me digan que soy maravillosa e increíble por haber conseguido lo que conseguí y no eso de... "vos no tuviste problemas..."

¡Qué lo parió!

9 comentarios:

Silvy68 dijo...

Vero:
Totalmente de acuerdo!!! Me revienta soberanamente que me digan eso. Me encanta la capacidad que tenés para escribir sobre todo lo que nos pasa con la hipoacusia.
Besote.

M.I. dijo...

Genial Verónica!! como siempre...

Está bueno que lo hagas explícito acá, pero creo que es muy difícil para el resto de las personas entender lo que es ser hipoacúsico/a. Nos pasaría también a nosotros con entender a alguien que no puede caminar o ver.

Creo que nosotros sentimos que todo nos costó el doble, o muchísimo más que a los normo-oyentes. Sobre todo lo que planteás de la vida social, la educación y el esparcimiento. Todas cuestiones en las que la audición reviste, bajo las formas tradicionales, demasiada importancia.

Pero bueno, en definitiva, todos tienen algún problema. No nos vendría nada mal pensarlo de ese modo. Quizá así nos sentiríamos más incluidos.

Saludos,

Anónimo dijo...

Hola:
Por casualidad he dado con este blog y me ha resultado curioso y a la vez gratificante. Yo también soy una de esas hipoacúsicas que por el hecho de llevar audífonos y hablar bien ya no debería de haber tenido problemas en la sociedad jejeje, me río por no llorar.
Cuántas veces he tenido que escuchar, ah! pero ¿tú eres sorda? nadie lo diría.
Al final parece que tienes que llevar una etiqueta en la frente que diga soy sorda pero un poquito.
Esti

Olivia dijo...

Me adhiero e identifico totalmente. Gracias por escribirlo, y tan bien. Besos

Paulette dijo...

El problema es que lo nuestro NO SE VE... no somos rengas, ni mancas, no tenemos un ojo blanco, ni nos falta nada... Entonces la gente cree que no nos pasa nada y nadie sabe el tremendo esfuerzo que hacemos día a día.
El otro día fui a una entrevista de trabajo, con un tipo muy pro, re new age... En una oficina móvil re TOP en Palermo. La oficina móvil eran muchas estaciones de trabajo, con mucha gente hablando al mismo tiempo. NUNCA OÍ NADA DE LO QUE EL TIPO ME DIJO!!!!! asi que me limité a sonreir y exponer algún tema que, seguramente, nada tenía que ver con lo que él me decía... Y me fui cagándome de la risa, sabiendo que nunca me iban a llamar...

M.I. dijo...

Que buena forma de tomarse el problema la de Paulette...

A mi me jode mucho el no entender lo que me están diciendo (y me pasa casi las más de las veces), sin embargo lo que trato de pensar es que quizá la otra persona por más de que tenga una audición más normal, puede tener otro montón de dificultades (por ej. la capacidad de comprender de lo que se habla o la capacidad de luego de escuchar, utilizar esa información para algo productivo).
A esa persona tampoco le van a reconocer cuando logre algo, porque a la vista de los demás no tenía ningún "problema" serio.

En fin, es importante que los hipoacúsicos nos diferenciemos quienes no lo son, pero también es importante el sentido de integración.

Sentimientos dijo...

Es increible el tiempo que perdemos en intentar adactarnos, en caer bien a la gente... en sentirnos integrados. Tiempo que con el tiempo descubres que lo has perdido en dejar de ser tu mismo.
Un saludo si se me permite.

Dámaris dijo...

Muy Bueno, como siempre vero.
besos!

graciela dijo...

Somos personas que no escuchan bien, nada mas, no somos ni sucios ni feos ni malos! Yo no me siento una discapacitada! aunque seguramente voy a tener el certificado este año,ja,ja!!