13 diciembre 2009

TEMPORADA DE BALANCES (VERSIÓN BLOG HIPOACUSIA)

Si bien no comencé el blog este año, ni empecé a poder decir que soy hipoacúsica en estos meses... este año ha sido de apertura absoluta. Verónica Sukaczer, hipoacúsica profunda. Lo digo, lo digo, lo digo. Lo uso a mi favor, lo trabajo, lo aprovecho, lo sufro también. Pero aquí está, soy yo.

Y sin embargo, y como para no desentonar con mi personalidad, a veces siento que ésa Verónica Sukaczer hipoacúsica es una actriz que representa un papel. No es ésta Verónica Sukaczer que de ninguna manera podría ser hipoacúsica.
Podríamos sospechar, entonces que este año, más que aceptarme totalmente a mí misma, se ha acrecentado mi neurosis, con cierta sospecha de desdoblamiento de personalidad.

Este año una de mis mejores amigas se implantó y le fue maravillosamente bien.

Hace tres días otra de mis mejores amigas se implantó y espero que le vaya maravillosamente bien.

Casualmente, son las dos únicas amigas sordas que tengo, por lo cual supongo que ahora volveré a ser la única sorda de por aquí.

Terminó en diciembre el Diplomado de Logogenia (continúa en abril) y fue una experiencia fantástica, fascinante, profundamente intelectual (como a mí me gusta), llena de desafíos, emocionante.

¡¡¡Y el año que viene dictaremos un diplomado de Logogenia en Mendoza capital y en San Rafael!!! Una vez al mes, durante todo el año. ¡Qué flor de experiencia!

Dentro del Diplomado de Logogenia, logré trabajar (un ratito, unos minutos) con un chico sordo con ADD y con una niña sorda que fue criada en un hogar para débiles mentales, y sin embargo encontré las estrategias para acercarme a ellos, hicieron logogenia, y me llenaron de emoción y orgullo.

El audífono digital y yo ya somos uno. Aunque a veces me duele el pabellón del oído.

Como nunca, este año he aprovechado y usado a mi favor mi hipoacusia: paso primera a todos lados, me animo a meterme donde sea, pido ayuda, etc, etc.

He dado charlas sobre hipoacusia y logogenia y amo hacerlo. Es una de mis actividades favoritas, y me encantaría poder recorrer las escuelas hablando de eso. ¿Algún contacto por allí?

Durante el Foro de Lectura en Chaco, fui la primera escritora en 14 años en que se viene desarrollando esta actividad, en visitar una escuela especial.

Para el próximo año, se vienen proyectos y actividades en la MAH.

Este año, ya les conté, comencé a tener problemas de vista, típicos de la edad (lapquelop). Un poco de presbicia y un poco de astigmatismo. Nada grave. La crisis vino por el lado de que yo tenía una vista casi biónica que me maravillaba en contraste, justamente, con el oído. Todo lo que yo no pudiera oír, lo vería. La vida me demostró que no es tan así. No importa si ya perdiste un sentido. No quedás exenta de no pagar con otro.
Lo que nunca conté, y no sé por qué, es que también me diagnosticaron un principio de cataratas en el ojo derecho. Y eso sí me noqueó. Más que nada porque el imaginario colectivo dice que las cataratas están reservadas a gente de edad. Pues bien, tengo ahora dos hermosos pares de anteojos (para cerca y para lejos), y veo en mi futuro una cirugía. La ola ya pasó, me empapó y seguí nadando.


Me siento infinitamente feliz y orgullosa de poder compartir este blog con ustedes. Son unos lectores fabulosos. Me han escrito, apoyado y acompañado. Y aunque no sea nada original, no podría escribir esto que escribo si no los tuviera del otro lado.

Hasta prontito o hasta el año que viene o hasta que volvamos a leernos.

2 comentarios:

Alba dijo...

La autoaceptación sin matices es el primer paso en todo. El que no entienda que la diferencia entre llevar audífonos o gafas radica en el sentido dañado, se aguanta. Los estúpidos siempre serán los demás.

Sigue abriendote. Es un ahorro de tiempo y de esfuerzo: las personas que no valen la pena sacan la careta antes cuando se topan con algo como esto, porque no pueden controlar la situación: empiezan a hacer preguntas bobas y demás actitudes que no vale la pena nombrar. Si dejamos de disimular, el cese es mutuo ;)


Besos. A seguir así.

chaly vera dijo...

Eso del desdoblamiento, me parece algo magnifico, vieras lo que uno se divierte con las cosas que hace el otro. Es ma-ra-vi-llo-so.

Suerte y diversión