06 octubre 2009

SER YO

A pesar del humor, del blog, de que me he convertido en una hipoacúsica pública y voy por allí hablando de esto, me sigue resultando difícil ser yo.

Al día de hoy creo que lo más complicado con lo que me tengo que enfrentar a diario, es con el hecho de explicar que sí, que escucho bastante (con el audífono, sin el audífono, nada), que puedo mantener conversaciones, que hablo por teléfono, que escucho música con auriculares, pero que gran parte de todo eso que oigo, no lo entiendo.

Comprendo que para el otro sea casi imposible de entender, aunque de entrada diga que lo entiende. (Una vez una psicóloga me dijo: podés decirle cien veces a la gente que sos hipoacúsica, y te van a decir que está todo bien, que no hay problema, pero de verdad no saben de qué hablás). Es decir... si escucho, si los sonidos llegan a mi oído, ¿cómo es que no puedo distinguir lo que escucho?

Cuando estaba en Chaco, en el Foro de Lectura, hace un par de meses, escuchaba tan fuerte las voces de los que exponían en las mesas redondas, que hasta a mí se me hacía difícil aceptar que no podía entender una sola palabra de lo que decían.
Me sacaba el audífono (a lo mejor la culpa era el volumen). Me lo volvía a poner. Me concentraba en las bocas de los que hablaban (pero estaban lejos y el lugar era bastante oscuro). Cerraba los ojos y trataba de separar los sonidos, de darles sentido, y nada. Seguía escuchando esas voces, hasta podía distinguir si eran de hombre o mujer, pero no me llegaba ninguna palabra.
¿Cómo explicarlo?

¿Cómo explicar que hablo perfectamente bien? ¿Que no tengo ningún "síntoma oral" de sordera? Es lo primero que la gente me dice al conocerme: "pero hablás bien".
Supongo que el otro espera de mí alguna señal que diga "sordera".

¿Cómo explicar que, a pesar de casi no oír, los ruidos fuertes me molestan más que a los normoyentes? ¿Y la música estridente puede provocarme un ataque de histeria?

¿Cómo explicar que durante todo el santo día y la santísima noche mis oídos suenan por sí mismos, y que eso me enloquece? ¿Y que tal vez, sólo tal vez, tenga permitido ser un poco más "nerviosa" que el resto?

¿Cómo explicar, una y otra vez y otra vez, que si somos tres o cuatro en la mesa puedo participar con ganas, pero que si somos más quedo de pronto anulada? ¿Qué matemática sirve para eso?

¿Cómo explicar que llega una hora en que no quiero, no puedo, escuchar más nada, no quiero ver más labios, no quiero prestar más atención?

¿Cómo explicar que hago lo que puedo, me dedico a lo que sé, y eso no me convierte en ejemplo de nada? ¿Por qué se espera que yo "venda" un ideal de autosuperación y de triunfo sobre la adversidad?

Yo me defiendo. Me explico. Me justifico. He estudiado mucho para poder enseñar al otro. Defino lo que es audición vía ósea para dar entender por qué mi voz me la escucho bien y la conservo. Hablo de la resonancia que produce el cráneo. Explico con detalle las características de las células ciliadas y el "falso contacto" que producen cuando se enferman y que se traduce en acúfenos interminables. Y que por eso tampoco poseo la normal defensa contra los ruidos fuertes. Explico la diferencia entre hipoacusia de oído medio y oído interno, y la de oír y entender. Hablo del nervio auditivo, la cóclea y la mar en coche.
Y sin embargo...

¿Cómo explicar que cada día cuesta tanto tanto tanto?

11 comentarios:

Ivana Carina dijo...

Ay Vero....

La verdad que te entiendo....

No hay manera de explicar que cada día cuesta un montón ser "uno".

Pero bueno! Así es la vida, madre...

Paciencia y a seguirla remando... ^.^

Un besote!!

Joaquin dijo...

Hola, cómo estas? estuve viendo algunas cosas en tu blog. Trabajo con posicionamiendo web y tengo una propuesta de publicidad : 50 euros cada mes por incertar pequeños links de nuestros anunciantes- Son 50 euros mensuales para cada blog que se registre con nosotros, también tienes la posibilidad de acrecentar este dinero agregando blogs a nuestro sistema de anunciantes.

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Kitiara de Astaroth dijo...

Aish... no se como tienes tanta paciencia. A mi a veces me dan ganas de llorar de la desesperacion.

Sobre todo cuando estamos comiendo y estan hablando y pregunto lo tipico, que? y empiezan a excusarse diciendo que no he oido porque tenian comida en las bocas, porque la lavadora estaba predida o por cualquier otra tonteria.

Y luego preguntan como que no quiere la cosa, pero esos aparatos se pueden ajustar mas, no? Y te sientes...

con ganas de gritarles que no oyes porque no oyes, no por una jodida lavadora o porque hablen entre dientes. Que tienes un problema, y que va siendo hora de que lo asuman. Que quieres ayuda, pero no que te tengan lastima.
Que asi solo consiguen que te des mas lastima a ti mismo.

A mi me pasa eso en una mesa con dos personas y yo en el centro.

Si me levanto y me enfado, estoy susceptible y pasando alguna fase porque no oigo, si me quedo callada, estoy siendo antisocial y pasando una fase porque no oigo bien, si les explico que realmente les oido pero no les entiendo, ya se me caen las lagrimas y piensan que estoy teniendo un breakdown.

Asi que mejor me callo. Cansada de dar respuestas. Tienes mucha fuerza... mucha paciencia...

soyhipoacusica dijo...

Te entiendo totalmente vero!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Vivimos en mundos distintos: uno desde tu punto de vista y la otra, la mía pero sin embargo,nos entendemos.

Somos muy conocidas en la comunidad sorda por el hecho de que posteamos las cosas que nos pasan y muy pocos se animan a escribirlos, excepto a las personas que son hipoacúsicas y los que han perdido la audición lentamente y los que sufren de otoesclerosis...tal como vos decís: otros productos en stock...

Sólo nosotras podemos decir que sucede y de esa manera, lo ayudamos a los demás por más que nos sigue resultando difícil ser nosotras mismas...

Besitos vero!!!!

maria dijo...

Me encanta tu bendita mania de poner en palabras lo que siento.
No se porque corno lo hice, pero lo hice. Caprichosa me mande al cine a ver....UNA PELICULA ARGENTINAAAAAAAAAAAAAA!!!! Queria ver"El secreto de sus ojos"...y si, fue un secreto, porque nunca me entere jejejeje. Mi hermana me miraba mas a mi que a la pelicula, me daba pena por ella que se reia del chiste y despues me los traducia!!jajaja. Es dificil explicar que escuchas todo pero no entendes lo que dicen, mas con ciertos tonos de voz. Aunque le suban el volumen(me canso de explicarles)...terminas totalmente aturdida y seguis sin entender un cacso. A veces es cansador ser uno mismo...

Anónimo dijo...

Hola!
Cuesta ser hipoacúsico con las características que describís, Vero. Sinceramente, te entiendo; a veces es una cagada que aunque escuchemos fuerte a alguien, no entendamos bien. Siempre que me pasó, me resigné, no busqué solución. Y ahora que lo pienso (quizas es algo loco), la solución sería tener un audífono "magico", o por lo menos algo parecido. Un audífono que nos haga discriminar bien las palabras. Alguna vez alguien me dijo que no hay dos hipoacúsicos iguales, pero quería contar que un día estuve en un lugar con aro magnético para ver la televisión, probé poner mi audífono en "T" y me quedé boquiabierto: escuchaba y entendía todo lo que decian en la tele, todo bien clarito. Entonces me dije "así quiero escuchar algún dia a la gente", o sea con la claridad
que escuché la tele. Hasta pensé en tener un aro magnético "portatil" ja! Lo importante es que sepas que no sos la única, que somos unos cuantos locos que andamos por ahí, por la vida como autosuficientes, pero distantes. Y que a todos nos cuesta.
Un abrazo!
Raul :-)

Miguel dijo...

hola a todos,
en ésta dirección web podréis leer los últimos avances con células madre para tratar la sordera.
Por ejemplo el éxito con células madre en el caso de una estudiante de 18 años...
http://www.alldeaf.com/hearing-aids-cochlear-implants/69058-info-stem-cells-scientific-source-14.html

Fabiola dijo...

Nada hay que explicar... Lo que no se vive en carne propia no se puede entender de ninguna otra forma.

Gracias Vero, tus letras, sarcásticas, cínicas, profundas, inteligentes, ingeniosas, tu forma de asumir y andar por la vida me derriten. Gracias por eso.

Cariños.

Mary Sáenz (La Rorra) dijo...

Hola Vero
Como siempre, te sigo... Y sabes, yo tambien hablo y hablo hasta que se me cae la lengua y pues, nadie me entiende. Lágrimitas, snif snif... los has descrito maravillosamente.
Besitos.

cecilia dijo...

Verito
como siempre...nos quitas las palabras de la boca y traduces nuestro sentir.......
cómo duele cuando te mirán como diciendo "te tengo q repetir de nuevo"..."no escuhaste de nuevo"... y más aún tratar de explicar que escuhar y entender no es lo mismo...... al final quedas como sorda..

olivia dijo...

No sabés lo que me identifiqué, es eso mismo que vivo cada dia. Besos