20 julio 2009

EL SENTIDO MÁS IMPORTANTE

-A ver Sukaczer, ¿cuáles son los sentidos?
-Mmm... el olfato, el tacto, el gusto, la vista y... y... hay otro, estoy segura, pero no me acuerdo.
-El oído, Sukaczer.
-Ah, ése, es que no le doy mucha importancia, ¿sabe señorita? El oído es como... un sentido pasajero, puede estar o puede no estar, ¿no?
-Todos los sentidos tienen la misma importancia. ¿O acaso usted cree que hay sentidos más importantes?
-¡Claro que lo creo!
-A ver... ¿y cuál sería el sentido más importante, entonces?
-¡La vista, señorita!

Es así. Lo creí toda mi vida. Si un sentido puede hacer lo suyo pero además tomarse atribuciones de otro, pues entonces es el más importante. Y para mí, la vista es el pilar de mi humanidad, de mi conexión con el mundo. Me comunico con los otros a través de la vista.
Incluso mi oído está apoyado en la vista. Sin vista todo lo que escucho perdería sentido. La voz sería ruido. Escucho porque veo, y por lo tanto siempre he cuidado mi vista y, por otra parte, siempre me he sentido muy orgullosa de ella.
Tengo (tenía) una súper vista.
Veía lo más lejano, lo más pequeño, lo más movedizo, lo más desenfocado. Veía a los costados sin tener que mover la cabeza. Como sucede con el tacto en los ciegos, la percepción visual, más que la "vista" a secas, se desarrolla en los sordos de manera preferencial.
Y cuidado con que le pase algo a mis ojos.
Ojo con los cosméticos que pueden provocar alergia.
Con los monitores de las computadoras, por el reflejo (tengo anteojos antiréflex).
Con el cansancio visual.
Con los anteojos de sol comprados en cualquier lado, que pueden lastimar más que proteger.
Con el sol o su reflejo en mares, ríos, nieves.
Con el polvillo del ambiente.
Con ver la tele muy cerca.

Como centro de mi universo, mis ojos son sagrados. Dos dioses dedicados a relacionarme con mi entorno.
Pero como sucede con todos los dioses, un día llega una nueva religión y los baja de su divinidad.
En mi caso, me llegó la edad.

De un día a otro (realmente de un día al otro), sentí que "me molestaba mirar". Mis ojos parecían no enfocar como antes. Una sensación de que la vista se me perdía. De que me cansaba al leer. Y lo típico: mis ojos empezaban a achinarse para tratar de leer a corta distancia, o mi mano alejaba el texto. Lo burlé tanto pero tanto a mi esposo por ese gesto de "edad", que de pronto no me dio mucha gracia que me devolviera el favor.

Estaba perdiendo mi único súper poder. Estaba viviendo la transformación de mi súper vista en una vista común y corriente. Una vista de una mujer de 40 años, con presbicia. El diagnóstico agregó además un leve astigmatismo en ojo derecho (antes el nervio visual era flexible y compensaba el problema, ahora está viejo y no lo hace), causante de esa sensación de desenfoque contínuo.

Ahora tengo dos pares de anteojos (muy lindos ambos). Uno para cerca (0.75 dioptrías con corrección para astigmatismo), otro para lejos (0.50, ídem). La verdad es que todavía no los necesito (igual el médico dijo que no me harán ver mejor, sino que me otorgarán mejor calidad visual). Y de mis cinco sentidos, ya puedo asegurar que uno ha fallado y otro me traicionó.

Que la edad no viene sola, ya lo sabemos. Pero lo ideal sería que no trajera tantas visitas.

2 comentarios:

Ivana Carina dijo...

Completamente de acuerdo, la vista es el sentido más importante...

Y sé de lo que hablás, están llegando mis cuarenta (en unos días, todavía no! Jaja!) y me parece que me voy a tener que dar una vueltita por el oftalmólogo.... Grrrr! Jajajjaa!
"Má encima" mi mamá era chicata, mi abuelo materno, mi tía abuela - de parte de mi mamá - también.... ¿será hereditario? ¿?¿?
Después te cuento!
:P

Besotes, Verónica!

Djasmine dijo...

Y si,
La otoesclerosis en mi caso apareció a los 17 años, sin embargo desde los 6 que uso anteojos. Sin embargo hasta mis favorables operaciones de oido la vista fue fundamental para leer los labios aunque usara anteojos o lentes de contacto, claro.

Como son las cosas que ahora, y a contra revancha, me casé con un MÚSICO y para completala soy FOTÓGRAFA.

Me fallaron los dos, pero no les dí el gusto de traicionarme.

Por cierto en septiembre realizaré una muestra fotográfica a la cual titulo Silencios,
www.djasminedeluca.com.ar
Un abrazo!