23 diciembre 2008

Inicio temporada 2009

¡¡¡Felices Fiestas 2009!!!

Se anunció en Olivos que este fin de año se quitarán dos signos de exclamación (uno de apertura y otro de cierre) del típico saludo de fin de año, para repartirlos entre los menos favorecidos quienes, debido a la crisis mundial y a la recesión, están sufriendo una marcada falta de entusiasmo. Como siempre, este ajuste perjudica a la clase media, que es la más acostumbrada a intercambiar mensajes de felicitación. Por eso:
¡¡Felices Fiestas 2009!!

En sintonía con los anuncios realizados por el futuro presidente de EE.UU, la Argentina decidió un salvataje a ciertas empresas bajo peligro de quiebra. Antes de fin de año se les entregarán las mayúsculas recaudadas entre los mensajes compartidos por la ciudadanía. Así que:

¡¡felices fiestas 2009!!

Último momento: un caso de corrupción complica las fiestas. Se descubrió que un conocido magnate, gurú de las finanzas y consejero de los más importantes empresarios del mundo, intercambió a su favor las ces por eses. Lo que a simple vista parecía un pequeño, pero molesto error de ortografía, resultó ser una impresionante estafa que ha producido un desajuste mundial en el lenguaje. Entonces:
¡¡felises fiestas 2009!!

Los jefes de las principales religiones del mundo han realizado un llamado a la humanidad: por respeto a quienes no lograrán pasar el año, se ruega no hacer alarde del nuevo dígito, ya que esto podría acarrear casos de depresión y otras neurosis. Muy bien:

¡¡felises fiestas 200...!!

Advierten que el ajuste es inevitable y se aconseja decir las cosas como son:

¡¡felises crisis 200...!!

Sin embargo, y porque cuando todo tiembla lo único que queda es aferrarse al humor, al amor, a la amistad, a la salud, al ahorro bajo el colchón, a lo que nos dá placer. Y porque cada momento es único e irrepetible y debe ser vivido a pleno sin más preocupaciones que dar lo mejor de uno mismo y hacer lo mejor por el otro, y porque derrochar deseos contagia felicidad...

¡¡¡¡¡FELICES FIESTAS, Y FELIZ AÑO 2009 Y FELIZ NAVIDAD Y FELIZ JANUCÁ Y FELIZ LO QUE SEA Y FELICES TODOS Y FELICES VACACIONES O FELIZ QUEDARSE EN CASA Y FELICES MOMENTOS Y FELICES PROYECTOSY FELICES FELICIDADES !!!!!
Verónica Sukaczer

11 diciembre 2008

NUNCA FUI BUENA EN MATEMÁTICA

Yo siempre pensé que cuando alguien decía "tengo una pérdida de 100 decibeles" o de 55, o de pongan lo que quieran, como algo redondo, en realidad no sabía de qué estaba hablando. Porque la audición se mide frecuencia por frecuencia, y en general las curvas audiométricas suben y bajan por el audiograma como la inflación en un país tercemundista.
Es más, muchos muchas veces hablan de "porcentaje" de sordera, lo cual a mí me suena a promesa macrista. Un invento.
Y cuando yo considero que algo no es así, en general tiendo a creer que tengo razón y que todos los demás están equivocados, que es en general lo que sucede.
Pero parece que esta vez no. No tenía razón. Y vengo a enterarme 34 años después de que se oficializó mi hipoacusia.
Parece que existe el número mágico y además hay una fórmula para averiguarlo, según estudié en "Sordera, comunicación y aprendizaje", de Edit. Masson:

"El grado de pérdida auditiva se calcula a partir de la media aritmética de la cantidad de decibeles (dB) necesarios para la audicion de los sonidos de cada una de las siguientes frecuencias conversacionales: 500, 1000 y 2000 Hz.
Así, por ejemplo, en el caso de la sordera reflejada en el audiograma de la figura 1-1 el cálculo de la pérdida media se realiza de la forma siguiente:

80dB (500 Hz)+90 dB (1000 Hz)+110 dB (2000 Hz)
_____________________________________
3 = 93,33 dB.

De allí se calcula el grado de pérdida auditiva:
Sordera leve, pérdida media de 20 a 40 dB.
Sordera moderada, pérdida entre 40 y 70 dB.
Sordera severa, pérdida entre 70 y 90 dB.
Sordera profunda, pérdida superior a 90 dB.

Y resulta que también hay sorderas profundas de primer, segundo, tercer y hasta cuarto grado, que tiene que ver con hasta dónde llegan los restos auditivos, pero esto ya me pareció muy complicado.

En fin, como el conocimiento hay que probarlo primero sobre uno mismo, certifico que mi pérdida auditiva, calculadora mediante es de:

OI: 88,33 dB.
OD: 98,33 dB.

Lo que en criollo significa "severa a profunda" o, el izquierdo todavía sirve de algo pero el derecho sirve sólo para sostener los tres aritos.