18 noviembre 2008

¡LO HICE! ¡LO HICE!

Cumpleaños de 40 (el mío no, el mío ya pasó). Salón. Números en vivo. Un mago con déficit de atención e hiperactividad.
¿A quién elige para uno de sus trucos, entre los cien invitados?
Sí. A mí. Y eso que me había arrinconado en el fondo y tenía el aspecto de antipática que me corresponde.
El tipo grita eufórico por haber elegido a su presa, y todos me miran.
Yo no sé qué me dice, pero no hace falta. Me señala y hace gestos, pero su boca está tapada por un micrófono y su voz es tan grave y rebota tanto en el lugar, que bien podría estar hablando de Obama o vendiendo droga, que para mí es lo mismo: no lo entiendo.
Tengo segundos para zafar del asunto antes de caer en el pozo profundo de la vergüenza eterna.
Primero pruebo decir que no con la cabeza, mientras mi marido me mira con algo de lástima.
No alcanza. El tipo se pone cargoso. Ya lo hizo con otra mujer que no quiso pasar a un truco. La tuvo de punto el resto de la noche.
Entonces busco paz mental, recito un mantra, respiro profundo y lo digo. Lo digo por primera vez en mi vida frente a tanta gente desconocida (porque del cumple sólo conocemos a la cumpleañera):
-No escucho.
Eso digo. Sencillo y directo. Nada de palabras grandilocuentes como hipoacusia o sordera. Al grano: no escucho. Hago incluso un gesto tímido, que en lengua de señas significa "sordo", pero de qué sirve, si nadie ahí habla lengua de señas (y yo tampoco).
El mago no entiende. Y todos siguen mirándome, y obviamente yo paso de estar bien maquillada a parecer que me bañé en rubor rojo furioso.
Algo anda mal, debe haberse dicho el tipo, porque se acerca a la cumpleañera y pregunta qué pasa, y le dicen. ¿Y entonces qué hace? Incluye el tema en su rutina. Dice algo así como que "puede pasar". ¿Y luego qué hace? ¿QUÉ HACE? Pide un aplauso. No sé por qué. No entendí ni me animé a preguntar.
Bueno, gracias.

Pero yo lo dije. LO DIJE.
Acá lo escribo, lo discuto, lo comento, lo explico, pero en la vida real... ah... la vida real es otra cosa.

Terminado el suplicio, perdón, el show, busco el baño.
Suerte la mía: me cruzo con el mago, que acomoda sus cosas. Me toca el hombro, y me dice, modulando como saben ustedes: "disculpame, no sabía, ¿está todo bien?".

¿Qué le puedo decir?
-No, estúpido, y tu show es de cuarta.
-Está todo bien, ¿cómo podrías saber?
-No es tu culpa. Tendrían que haber avisado a todos los invitados que hay en la sala una persona sorda.
-Está todo bien, y además acabo de recuperar la audición.
-Gracias por el aplauso, pero te juro que no hice ningún mérito para ser sorda, me salió solo.

No, no digo nada, sonrío estúpidamente y me voy al baño.

Pero lo dije, y esa fue mi pequeña hazaña.

11 comentarios:

modlikan dijo...

Vero! hace bastante que no te dejo comentarios!!!!!

Mi pregunta es: porque temés tanto decir que sos sorda o hipoacusica??

Lo que te sucedió me pasó lo mismo en un bar donde habia una banda que tocaba y elegian a personas para cantar, tipo bar karaoke. Me decian que suba a cantar,y motivaban al público a que me motivara a cantar...

Subí y dije que no voy a cantar porque soy hipoacusica y obviamente no sabían que era asi que dije "donde la sociedad considera vulgarmente sordos" por lo tanto no oigo bien como no oigo bien las melodías...pero aprecio oir buena musica...

Mi pregunta es porque temés decir? besos!!!!!!!!

Agustina dijo...

Modlikan, la verdad es que me parece curioso tu comentario porque creo que todo hipoacúsico es capaz de entender el temor a dar a conocer su "condición", sobre todo ante un grupo de desconocidos. Yo también muchas veces siento temores y creo que la mayoría los comparte, temor a ser discriminado, a que asocien sordera con estupidez (muchos lo hacen), a que sientan lástima, a que te hablen con ese tonito hiper modulado, a que te miren como bicho raro, a que te excluyan, y un largo etc. y lo peor es que no son temores sin fundamentos, pues la mayoría de ellos nacen de las experiencias que hemos tenido a lo largo de la vida. Por lo menos a mi aun me falta mucho para llegar a decirle al mundo, así, sin tapujos, soy sorda y que?, habrá que armarse de valor. Cariños, Agustina

Susana dijo...

No hay nada como la primera vez, es única!.
La mia fue en clase de Yoga; la profe me pedía que cerrara los ojos, como todos, para concentrarme mejor...ah? no!, no puedo, porque sino oigo, me tengo que fijar en el compañero de al lado para saber cuando tengo que cambiar de postura, no quiero quedar petrificada durante una hora entera en la misma posición.
Un besito. Como me gustaría conoceros!

Romina dijo...

¿Huelen el temor los magos, o algo así? ¿Porqué siempre eligen a la persona que no quiere pasar?

¡¡Felicitaciones por decirlo!!

Hay veces que da para decirlo y otras que no. A mí me da fiaca andar explicándole a gente que no voy a ver nunca más que soy hipoacúsica. O también tengo miedo de sonar muy cortante o que no me den más bola pensando que me están molestando... Pueden darse muchas situaciones, pero ¿un aplauso?, esa sí que me no me la imaginaba :D

Saludos!!

Raul dijo...

Hola Verónica, te leo hace mucho, y este es mi primer comentario. Espero que hayas recibido bien la foto de "este soy yo" q te mandé por e-mail. Sentí la necesidad de comentarte algo para hacer notar mi presencia y decir que este post me hace sentir muy identificado... menuda tarea la de decir "no escucho" ante tanta gente!!! Te entiendo mucho, a mi tambien me daría cosa, pero es como dijo Agustina, hay que armarse de valor. Por lo tanto es una verdadera hazaña lo que hiciste, te felicito.
Porqué habrá sido el aplauso? XD
El mago, exageraba cuando modulaba? No habrá sido que casi se le rompe la mandíbula? :P

Saludos!

Verónica Sukaczer dijo...

Modli: si pudiera responder, millones de psicólogos se quedarían sin trabajo :-).

Agustina: por suerte la neurosis no siempre viene acompañada de hipoacusia (o al revés) y hay gente que de entrada se lo toma con la mayor naturalidad, lo puede decir, aceptar, admitir, y me parece bárbaro y los envidio. Obviamente parece que no es nuestro caso.

Susana: ¡yo también lo dije en yoga! pero sólo a la profesora, los otros no se enteraron. ¡Esta vez fue en voz alta y delante de todo el mundo!

Raúl: bienvenido!!! recibí tu foto y respondí. Tengo que decir que no fue tu mejor perfil :-). Nunca voy a saber por qué me aplaudieron, pero tal vez fue porque fui hice muy bien de sorda. Espero seguir leyéndote. Hace falta testosterona en este blog.

Cariños neuróticos a todos

Esther dijo...

Verónica entiendo la situación la he vivido tantas veces parece que debamos identificarnos por nuestra condición de hipoacúsicos, y aunque parezca extraño es muy difícil decirlo en voz alta y públicamente, es algo que me incomoda enormemente tanto que gran parte de la familia de mi marido lo desconoce.

Fabiola dijo...

Yo también sufro de pánico escénico, por qué?

Tal vez por temor a la discriminación, por ahí alguien decía, a ser tratado como idiota, no se, yo creo y antes de decir soy hipoacúsica, valoro la situación, qué importancia tiene en mi vida, si es muy necesario enterarme de todo lo digo, si no, me hago la loca, o busco a mi oido personal (mi esposo) en el caso de que esté conmigo, pero creo que es mejor antes valorar la situación, lo amerita o no? Valor, si hay que armarse de valor, también cuando lo cantas es un respiro, pero no se, a veces si parece que se rompen la mandíbula, yo soy instructor de cursos, así que debo decirlo siempre, si no, mis alumnos me comen, lo que hice también es decirle a una de mis alumnas que si yo no me daba cuenta de que me hablaban, ella me lo hiciera saber, y todo va genial, me siento bien, pero no lo hago en todos lados.

Saludos Verito, saludos a todos y de nuevo muchísimas gracias por este espacio =)

maria dijo...

Hola Vero: la situación es increíble!!!!Algunos comentarios son raros aca...
Modli: bien por vos, pero es raro eso de pararse frente a un micrófono y gritar "soy hipoacúsico" como en una de esas reunión de "hace 154 días que no tomo.." cada uno hace lo que puede con su pequeña sordera. Lo que estoy segura es que no es para enorgulleserse y gritarlo, apenas vivir cada día e ir viendo...

Mary Sáenz (La Rorra) dijo...

Hola Vero
Que bien por ti!!! yo lo dije desde que entre a mi nuevo trabajo ya hace un año y aunque a veces hay algun pelotudo o una de esas que exageradas buena gente, me da igual, lo saben y eso es liberador, una carga menos.

SALI DEL CLOSET!!!

Felicidades!!

mariet dijo...

Salí del closet. Buenisimo!!!! Totalmente compañeros yo no me animé ni con la profe de yoga, conclusión, tuve que dejar, ja.
Así vamos a veces por el mundo perdiendonos más cosas que las que debieramos.
Abrazo a todos