13 marzo 2008

LA PRIMERA PIEDRA

He escrito una vez que nosotros, los que no escuchamos bien, molestamos, incomodamos a los demás. Pero en realidad cualquier persona con algún tipo de problema de salud provoca en los demás situacionas incómodas. No voy a ser yo quien tire la primera piedra.
Me he sentido incómoda, por ejemplo, conversando con gente ciega, sin poder hacer contacto visual, que para mí es indispensable para comunicarme. Siendo una persona visual, que compensa oídos con ojos, una persona ciega es para mí un extremo imposible.
Me he sentido incómoda conversando con una persona en silla de ruedas, sin saber si debía sentarme para estar a su altura o quedarme parada.
Me he sentido incómoda frente a los abrazos o muestras de cariño efusivas de algunos chicos con discapacidades mentales. Teniendo en cuenta que no soy una persona que abrace a desconocidos, no sé cómo reaccionar en ese momento.
Me ha dolido la mandíbula luego de una larga conversación con una persona sorda que sólo se vale del recurso de la lectura labial para entender al otro.
Desde siempre me ha resultado incómodo estar junto a ancianos seniles, por no decir que tengo todo un rollo con la vejez.
Me impaciento cuando alguien no comprende lo que digo por falta de educación. Aunque tengo mucho más paciencia con aquellos que no pudieron acceder a la educación por falta de oportunidades que a los que sí, y son unos reverendos pelotudos.
Desde que fui madre, he perdido la paciencia hacia bebés y niños ajenos. Me molesta cuando viene peligrosamente hacia mí un niño embarrado en chocolate, y la madre mira hacia otro lado. ¡Yo a los míos los vigilaba! Y la vez que uno de ellos rompió tres termos en la pileta, pedí disculpas y los repuse. Así que en caso de que un bebé ajeno me rompa algo, espero de la madre que me compre ese artículo.

Dicho todo esto, con la mayor sinceridad y de corazón, no puedo hacer otra cosa que perdonar y comprender:
A mis compañeros de séptimo grado que durante el viaje de egresados me gritaban cosas cuando yo pasaba en bikini (espero que cosas buenas, tenía el cuerpito anoréxico de una niña de 12 años flaca y plana), y como yo no les respondía ni me daba vuelta, luego me gritaban sorda (esto último me lo contaban mis amigas).
A mi amiga que a los veintipico y luego de compartir salidas, viajes y secretos, me dijo muy suelta de cuerpo que le molestaba estar conmigo en lugares públicos porque sentía que debía hablarme fuerte y todos la escuchaban.
Al grupo de amigos del club con los que comparto asado desde hace unos tres años, que le comentaron a mi marido que "pongo cara de culo" pasadas las 22 horas y sólo en el quincho, pero que nunca jamás se acercaron a preguntarme qué me pasaba. En mi defensa tengo que decir que todos saben de mi hipoacusia y que el quincho es un lugar gigante con eco, que pasadas las 22 horas estoy realmente muy cansada, y que como somos entre ocho y doce a la mesa, no escucho a nadie y no puedo participar de las conversaciones. Que nunca puse mala cara adrede, pero que es obvio que de alguna manera mostré mi malestar por la situación, y que me ganó lo que se conoce como fatiga auditiva.

A todos ellos, yo os perdono.
Pueden seguir tirando piedras.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Vero:
Hace mucho que te leo, te conocí en Redconfluir por un mje que me respondiste a mi y mi hno. con respecto a adquisición de audífonos, y desde ahí me cago de risa en cada ocurrencia que escribís, me siento tan pero tan identificada con vos en todas y cada una de ellas. Sentí que debía escribirte algo para hacerte notar mi presencia y que espero ansiosa tu próximo artículo...
Otra cosa: con respecto a la compra del audífono aun sigo peléandola, el tema es que el mio me sale $8.500 (solamente uno solo...), no debería estar buscando otro? por semejante precio, es uno de los últimos modelos de Widex y la verdad son una maravilla y no quisiera otro... pero el precio me deja en la duda.
Bueno, espero tu respuesta. Sigue como siempre, que lo haces muy bien y lo digo yo y mi entorno, la mayoría oyente... Sos una genia!
Bechos
Virginia

Verónica Sukaczer dijo...

Hola Virginia: bienvenida al blog! y gracias por la parte que me toca.
Vamos al punto: yo pasé algo similar el año pasado cuando compré mi último audífono. Estaba entre uno de 3.000 y pico y otro de 7.000 y pico. Te digo lo que me dijo la fonoaudióloga: si elegía el más caro, la obra social iba a pelearle, porque saben que por ese precio estás llevando todos los chiches, y hay otros audífonos digitales de menos precio. Yo me decidí por el más barato pero por comodidad. Fue algo totalmente personal. La hubiera peleado en caso de querer el más caro. Así que mi consejo es: tener la nota del médico donde diga que ese y sólo ese audífono es el que te sirve (imprescindible) y en caso de que la obra social no acepte (doy por descontado que tenés certificado de discapacidad), hacer un recurso de amparo. Si cubren implantes cocleares de 23000dólares, ¿cómo no van a cubrir un audífono en pesos argentinos?
¡Mucha suerte! Manteneme al tanto.

Demry dijo...

Hola.
Tengo una amiga que tiene ese tipo de problemas. Y siempre me cuido de que se sienta incómoda, pensando que yo me siento mal porque tengo que hablarle un poco más subido el tono. Sé que debe ser difícil, y por eso respeto muchísimo nuestra amistad. La trato con el mismo cariño que a los demás. Y a parte de todo es un tesoro de amiga que tengo.

PD: Me encanta como escribes.

Anónimo dijo...

hola!!
recien una amiga descubrio tu blog y me lo paso< yo tengo 32 a;os y lo mismo que vos (tambien de oido interno), sólo que en un grado más leve o moderado (la mitad de cada lado mas o menos).
A mi, y a mi hno que tiene lo mismo, nos diagnosticaron hace poco (yo 25 y el 15) peeero despues hubo un monton de cosas que empezaron a tener sentido. Por ejemplo nunca pude pedir que me soplaran la leccion, el cuchicheo es solo un bzzzzzz, hablar a oscuras, entender que me digan un secreto, ni hablar de conversar de un ambi3nte a otro o cualquier charla en la que no le veo la cara a mi interlocutor y lo mismo que contas con las reuniones multiples con música de fondo. Nunca lo pense ni me lo cuestioné pero por ahi por culpa de esto tambien odio hablar por telefono, el único problema es que a los normoyentes de mi casa tampoco les gusta atenderlo (tiene que ponerse muy molesto para que alguien atienda, o estar en casa la novia de mi hno, que es la unica que contesta).... asi que todavia no se muy bien para que esta el aparato. Todas estas cosas me pasan desde que recuerdo, y para mi siempre fue normal (ah! tambien dicen que no regulo bien el volumen de la voz, que grito o hablo muy bajito), e hice mi vida comun, es que para mi el problema era que los demás no hablaban bien .... igual sigo preguntando hasta que hablan bien y yo entiendo. De chica siempre atribuyeron todo esto a que vivia en la luna y en mi mundo, la verdad que no estaba mal. Hoy estoy haciendome pruebas para un audífono que dicen me va a cambiar la vida, de todas formas siempre dudo si no me conviene mas gastar la plata en un viaje, no se, vivi asi bien hasta ahora, no?
Soy de las que no se notan y me han pasado cosas graciosas con eso como por ejemplo un compa;ero de facultad sordomudo que cuando el profesor se daba vuelta y seguia hablando (de que, nunca me entere) me preguntaba a mi (hablaba como por vibraciones, no se como se llama eso, y no modulaba muy bien), si, justo a mi de 90 tipos, que era lo que habia dicho. Trate de pilotearla hasta que un dia le dije que yo tampoco escuchaba y creo que todavia debe creer que le mentia, pero bueno.
Ahora, el mangazo. Me podrías recomendar alguna marca o empresa de audífonos?? Ya que con eso tenés mucha mas experiencia que yo.
En fin, un monton de cosas ..... seguire leyendo tu blog y los relacionados, un saludos.
Laura
pd> mi novio haciendo huevo aca cerca me acaba de preguntar si de verdad por no escuchar se puede considerar uno discapacitado >P

Fabiola dijo...

Esto me recuerda a otro de tus posts... yo incomodo.
A veces me incomodo a mí misma, por tener que preguntar tantas veces... ¿qué?
La pregunta del millón: ¿Qué se supone que debemos sentir hacia un discapacitado (como nosotros)?
¿Lástima?
¿Compasión?
¿Pena?
¿Admiración?
No se, la verdad es que a cada quien le toca lo que puede sobrellevar, no me imagino a una manga de debiluchos sufriendo por alguna discapacidad.
Tengo un par de vecinos ciegos, y tienen un hijo, de vez en cuando me detengo a platicar con la esposa y no puedo evitar decir al despedirme "luego nos vemos" (en México se usa mucho), la estaré ofendiendo con eso?, nunca se ha quejado, espero que no.
Yo no creo que por ellos deba sentir lástima, siento todo lo contrario, me impresiono mucho cuando a veces los veo bajar el andador sin caerse, uno aun siendo vidente no podemos evitar un tropezón.
Lo que yo siento por ellos es asombro, por la forma en que han tenido que adaptar sus vidas, ya que no nacieron siendo ciegos.
Siento asombro cuando he visto a gente que no tiene brazos o manos que logra escribir con un pie, yo no puedo.
No puedo sentir admiración porque una discapacidad no te convierte en un ser maravilloso, simplemente te convierte en alguien que se tiene que adaptar a sus nuevas condiciones, y eso es lo que tanto me asombra, la capacidad de adaptación que algunos tienen.
Odio que me digan "pobrecita", no no, eso no me sirve de nada, odio ver las caras que ponen cuando ya incomodé, tambien me incomodan.
No se ustedes, pero yo me siento mucho mejor cuando estoy con la gente que conoce y entiende mi problema, no con la que me compadece, no por la que expresa un lamento, porque hasta ahora me siento bien, y espero tener la capacidad de adaptarme a peores condiciones, ojalá cuando llegue a mis peores momentos lo tome bien, y no me de un bajón como hace algunas semanas; porque tengo entendido que aquí solo sobrevive el más fuerte, es por ley natural.
Por eso quiero entender y actuar, dejar de ser esa persona autocompasiva que lo único que logra, es hundirse más.

Verónica Sukaczer dijo...

Hola Laura: bienvenida al blog!Lamento las circunstancias que te han traído pero bueno... para qué nos vamos a lamentar. Me gustó mucho tu post. Es bárbaro que hayas podido sobrevivir a todo con cierta normalidad, aunque pareciera que o no se tomaron el tema de tu hipoacusia en serio, o vos todavía no caíste. No te preocupes. Lleva tiempo.
Sobre tu compañero sordo, te lo digo yo: ¡¡¡por supuesto que no te creyó!!! Debe haber creído que te lo querías sacar de encima. No te digo lo que debe haber dicho de vos :-).
Sobre los audífonos: no me parece serio de mi parte recomendar una empresa por sobre otra (además ninguna me paga para hacerlo) ya que cada audífono es diferente y funciona de forma diferente en cada persona. Mi consejo es que hagas una prueba con alguna fonoaudióloga que tenga diversos modelos y marcas, o que te vayas a las casas más serias y pidas que te hagan una prueba. Las marcas más reconocidas son: Phonax, Widex, Beltone, entre otras.
Y sobre la consulta de tu novio: sí, las personas hipoacúsicas son consideradas discapacitadas y pueden tramitar el certificado de discapacidad (que, entre otra cosas, te permitirá obtener el audífono sin poner un peso de tu bolsillo).
Nos seguimos leyendo.

Fabiola: 100% de acuerdo con vos. Lo que yo quise contar es que incluso cuando la gente sabe de uno, bueno... a veces no alcanza.

Demry: bienvenida al blog.

Cariños a todos.

Fabiola dijo...

Jajajaja, si si, creo que me mal viajé jejeje, pero bueno ya fue, y es cierto... no alcanza decir que somos discapacitados, aún con mis conocidos tengo que lidiar...
Un saludo a todos y buenas vibras!

Anónimo dijo...

Gracias por tu respuesta Verónica. Y si desde q tengo un diagnóstico se lo han tomado en serio .... pero tal vez yo no caigo o se me hace mas que no concibo la otra forma o sea: como se supone que es escuchar mejor (o sea, qué es mejor???) si siempre mi mundo funcionó así?? y como tan mal no me resultó hasta ahora.... Hay una anécdota de una amiga que aunque con otro tema se aplica mas o menos lo que me pasa con todo esto: resulta que ella llevaba su vida muy campante hasta que se le empezaron a irritar los ojos en la compu en el trabajo, fue al oculista y termino con u diagnóstico de miopia y astigmatismo de lentes nro 9 (culo de botella mal, pero mal!!) en un ojo y 5 en el otro; resulta que segun el diagnóstico no veia casi nada. Siempre cuenta q la primera vez q se los puso se dio cuenta que el cielo era en 3D; ella maneja desde muucho antes (incluso con volante a la derecha)y jamas tuvo mas que algunos pocos inconvenientes comunes. El mundo para ella funcionaba asi. Creo que a mi me pasa mas o menos eso.
Y con que lleva tiempo debés tener razón, mi hermano dice lo mismo, que una vez q los pruebe voy a notar todo lo que no oía. Muchas gracias por lo de las marcas, como orientación me es muy util.
Y me parece ue me fui al diablo escribiendo mucho, así que te mando un beso y te sigo leyendo.
Laura