30 octubre 2007

APRENDER A NO ESCUCHAR

La semana pasada estuve en Salta descubriendo los secretos de la logogenia. A eso fui. A conocer, junto a una nueva gran amiga, qué es la logogenia (algo de lo que escribiré más adelante). También paseé, por supuesto (las fotos están en La vida con subtítulos) pero lo más importante, lo más movilizador fue que aprendí a no escuchar.
Patricia S. es hipoacúsica como yo (estuvimos comparando nuestras audimoetrías), aunque ella no hace distinciones entre la palabra "sorda" y la palabra "hipoacúsica", por lo que allí, en Salta, fuimos sordas las dos. Es profesora en letras y la primera logogenista del país (hasta ahora son dos). Ella me ofreció alojamiento, comida, compañía, transporte, educación y cariño a cambio de nada. Pero lo más importante, lo repito, es que me enseñó, en apenas una semana, que puedo no escuchar. Un curso acelerado de "cómo ser sordo y no morir en el intento".
Patricia sabe quién es, sabe qué puede hace y sabe dónde vale la pena poner el esfuerzo. Por ejemplo: no participa de reuniones multitudinarias en donde todas quedamos "anuladas". No se ríe si no escuchó el chiste. No atiende el teléfono porque aunque puede escuchar con dificultad, justamente es eso lo que prevalece: la dificultad. Pide que le repitan sin vergüenza todas las veces que haga falta. No responde si no está segura de lo que le preguntaron. Siempre se presenta como sorda. Muestra sus audífonos sin autocensura. Decide dejar de escuchar cuando está cansada. Les enseña a los demás que la lectura labial no nos permite entenderlo todo.
Es decir: todo, absolutamente todo lo contrario a lo que hago yo. Yo, que jamás muestro el audífono. Yo, que me río como una boluda cuando todos se ríen, y no sé por qué. Yo, que me aburro como una ostra en reuniones con mucha gente, con música de fondo, con ruido absoluto. Yo, que acepto sentarme en un restaurante en un lugar oscuro porque los demás consideran que es más lindo, aunque no logre ver las bocas de nadie. Yo, que atiendo el teléfono, que hablo por celular aunque me lleve dos días repensar la conversación para saber con quién hablé. Yo, que les hago creer a los demás que con la lectura labial ya lo entiendo todo. Yo, que me esfuerzo hasta lo inimaginable y así termino: agotada, histérica, ansiosa, angustiada. Yo, que vivo creyendo que todo el esfuerzo debe ser mío y que no puedo pedir nada. Yo, que jamás me permito ser -aunque sea- un poco "sorda".
Haber compartido una semana con Patricia fue como descubrir que existe un mundo en el que tengo cabida. Un lugar en donde hay otras personas como yo que aceptan sus diferencias.
Y eso fue lo más importante que me traje de Salta. Lo que no fui a buscar pero se me dio como un regalo. La primera experiencia en mi vida de relación con otra persona "como yo".
Y desde aquí y de corazón, le agradezco a Patricia, y comienzo a creer en mí, tal como soy.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola a todos!! Soy Almu:
Veronica, lo que cuentas de Patricia, es el modelo que me encantaria alcanzar, no se sabe cuando, a pesar de que, aun hoy, y todos los dias, sigo soñando que, cuando me despierte, todo haya sido un mal sueño, y mientras tanto, por no perder las costumbres, me empeñe en hacer toooooodo lo contrario, al igual que tu... Saludos para todos. Ah! pero estoy segura que lo conseguiremos... (dicen que "a la fuerza ahorcan...")

Anónimo dijo...

Hola Vero, soy Laura de Rio Gallegos (Santa Cruz), te comento que soy sorda y comparto la misma profesión que vos, más bien, me recibí de comunicadora social hace poco....
He leédo tus artículos... todos muy interesantes y en general coincido con tus opiniones... por ejemplo yo tampoco busco dar lastima, he conseguido laburo acorde a mi profesión, estuve "golpeando puerta tras puerta", "peregrinando";
"peleando" para q me den trabajo y aca estoy... no es nada fácil, pero llegue al trabajo que tanto deseaba....
Con respecto al mundo de los sordos... yo antes era hipoacúsica... escuchaba hasta cuando sonaba el telefono... apenas podía identificar algunas palabras... pero despues cuando me metí en la asociación de sordos de Santa Cruz deje de usar el audifono, fue sin querer, aca la mayoría de los sordos son oralistas, pero todos normales, no somos de otro mundo, nada q ver, mÁs bien, nos consideramos como personas normales, estudiamos, trabajamos, manejamos el auto, salimos a bailar, otros forman familia sin problemas (por lo q he leído tu articulo sobre tener hijos)... después conocí gente sorda del interior, estos si que utilizan seguido el lenguaje de señas y tuve que aprendermelo, asi que ando en los 2 mundos... incluso en el de los oyentes también (compañeros de la universidad, del secundario, del trabajo, familia, etc.), me manejo bien...
Con respecto al implante coclear, mucho no me gusta esa idea, en este momento estoy muy bien asi, no tengo dificultades, me manejo bien, asi soy feliz eh?...
Bueno Vero, solo queria dejarte algunos comentarios míos, y dejar mi aporte.... para cualquier cosa que te quieras comunicarte conmigo no hay problemas, te dejo mi mail que es laurahuenchur@gmail.com
Te mando un abrazo y que sigas adelante con tus articulos.
Laura.-

Anónimo dijo...

Hola Vero:
Muy sorprendente tu hallazgo, la logogenia, nunca lo habia oido nombrar. Lo que hace Patricia es muy, muy pero muyyy dificil. Requiere mucho trabajo, mucha aceptacion propia, muchas pastillas de mechupaunhue como dice una gran amiga. Algunas cosas que ella hace yo tambien las hago como dejar de escuchar cuando me harté y no atender nunca el telefono( un gasto al divino cohete)y trato en la medida de lo posible ¨educar¨ a mi entorno mas cercano. Hay cosas que no me banco , como quedar como la bolu que no entendio el chiste y que me pregunten delante de todos entendiste?? y acto seguido me cuenten el chiste solo a vos delante del resto ( peor humillacion no hay y encima el sentimiento hace que no puedas prestar tanta atencion) con una absoluta falta de tacto y modales!!!! para eso es mejor reirse sin entender y zafar del tierra tragame.
Reconozco que sostener que una escucha ¨todo¨ es agotador, no hacer el esfuerzo tampoco es la solucion te aisla de todo, y hacer ver que a veces estas y otras no tiene su costo, hay gente que se lo banca y gente que no. Obvio que la gente que no se lo banca son en general mediocres que mejor perderlos, pero que pasa cuando es una persona por ejemplo que labura con vos?? Pienso que cada uno tiene su punto de inflexion y sabe hasta donde puede y hasta donde no y para mi hasta ahi llegue. Una se puede hacer cargo de que no escucha pero de ahi a hacerse cargo de la locura de la gente o de lo que esperan de uno ya no, ahi vamos mal.
Espero tu post ampliando sobre la logogenia. Me interesa mucho.
Besotones
Silvy68

Anónimo dijo...

Hola !!!

Me llamo Thais y soy Argentina que vive en europa. Yo no soy sorda pero... me enamore de un muchacho sordo... Lo amo como nadie !!! Piensan, que podemos estar felices ???
abrazos
Thais

Anónimo dijo...

Currara_colorada@hotmail.com


(soy yo - Thais)

Verónica Sukaczer dijo...

Almu: todas quisiéramos tener esa seguridad en nosotras mismas, pero pocas alcanzan ese grado de nirvana :-).
Hola Laura: ¡bienvenida al blog! ¡Qué bueno poder dejar el audífono alguna vez y relajarse! Pero aquí en Capital hay una ley que lo prohíbe :-).
Silvy: coincido contigo. Yo tomé varias pastillas de mechupaunhue pero me patearon el hígado.
Hola Thais: mi marido (que escucha muy pero muy bien), se casó conmigo. Así que... ¿por qué no iría a funcionar? Eso sí, siempre que él te diga que no te escuchó cuando gritabas desde el baño porque el agua estaba fría, o cuando lo puteaste, o cuando quisiste iniciar una discusión, o cuando le dijiste por décima vez que baje la tabla del inodoro o porque no compró algo en el almacén... yo que vos dudaría (y te lo digo por experiencia. Mi marido puede pasar horas gritando desde el baño, y nunca sabrá si en ese momento yo lo escuché o no. ¡Que se joda por olvidarse siempre la toalla! :-).
Cariños a todos.

Carolei dijo...

Hola Vero, hacía tiempo que no te leía...
quiero decirte que yo escucho TODO, y no sabes cuántas veces en el día me acuerdo de un post que vos escribiste sobre las ventajas de poder no escuchar algunas cosas algunas veces.
Como dice Felipe "es lo malo de andar con las orejas puestas"...

Me alegra que en tu visita a Salta hayas encontrado una persona de la cual aprender.
Y... me encantaría saber sobre logogenesis!!!!

Un abrazo
Caro

Lorena dijo...

Hola Vero: soy obediente. Mi amiga Carolei me dijo que leyera tú blog y aquí estoy...y por lo visto tenemos muchas cosas relacionadas...me muero de curiosidad por saber que es la "logogenia".
Que bueno que en Salta hayas encontrado una forma de vivir siendo vos. Hay gente que pasa la vida sin lograrlo!

Sanya dijo...

Hola Vero!!! mi nombre es Sanya soy maestra y oyente, pero tengo una alumna que no lo es, y me encantaria ayudarla lo mas que pueda, espero que me puedas orientar en cuando a la logogenia.
Quiero felicitarte por ser una persona exitosa y que no se limito por el hecho de ser sorda...

saludos, que estes bien

Anónimo dijo...

mi amiga Lia me pidio que leyera tu blog....que bien !!!! Encontre en tus lineas un monton de historias que recorri y anduve caminando por varios años,...me encanto lo que escribiste de Patricia,,,es mi amiga de hace muchos años y obvio la conozco y la quiero como la quiero a Lia , fue un gustazo leerte...
Te cuento que para mi lo importante no es oir (aunque soy Hipoacusica) sino Escuchar!!!!algo que no todos saben hacer aun teniendo el vital oido.
Mis cariños y gracias por este blog
Miriam

Verónica Sukaczer dijo...

Miriam: las amigas de mis amigas son mis amigas :-). ¡Bienvenida al blog!