12 septiembre 2007

QUIERO, QUIERO, QUIERO

Hace tiempo que me paseo por diversos webs relacionados con la discapacidad, y cuando conozco la respuesta a alguna consulta, hago mi pequeño aporte. Trato de mantenerme informada en cuanto a leyes, trámites, reclamos, empresas de audífonos, temas médicos. Y como lo que sobra es siempre lo mismo: preguntas, dudas, confusión, a veces ignorancia, me calzo mi traje de periodista y ofrezco información. Hace tiempo que vengo buscando alternativas laborales y he descubierto que esto me gusta: asesorar, acompañar, informar. Lo haría muy bien. Pasado el chivo laboral, voy al nudo de este post.
Lo sabemos. Las cosas no son fáciles para nosotros. Son un poco más difíciles que para el resto. Pero no tanto como para los que portan algunas otras discapacidades. Digamos que no escuchar nada o no escuchar bien no nos priva de disfrutar de la vida, si sabemos cómo hacerlo. No altera nuestra independencia, si la hemos peleado. Y no nos priva de acceder a muchos trabajos si nos esforzamos por lograrlo. El Estado ayuda en algo. Nos da los audífonos, nos deja entrar gratis a muestras, museos, paseos. Nos ofrece un par de exenciones de impuestos. Inventó un cupo laboral, aunque en la práctica no se cumpla. Pero hace algo. Justamente a partir de este blog descubrí que las personas con discapacidad argentinas están mucho mejor que las de otros países. Entonces... entonces...
¿Por qué tanta pero tanta pero tanta cantidad de consultas pidiendo, exigiendo, pensiones, jubilaciones por discapacidad, automóviles especiales (¡sólo por problemas de audición!), remedios gratuitos para el resfrío, cenas para diez en restaurantes de Puerto Madero, trabajos para los que tal vez uno no está capacitado, ayuda especial para el abuelito que no escucha bien porque superó los 120 años?
Yo soy la primera en utilizar los beneficios del Estado. Si están, si existen, no voy a ser tan estúpida como para pasarlos por alto. Si puedo entrar gratis, entro. Si puedo no pagar ABL, no pago. Pero listo. Nada más. Mi poquísima audición no me impide caminar, ni mover las manos, ni usar la cabeza. Uso lo que me ofrecen, pero no pido más. Si no tengo trabajo es porque hay miles de argentinos sin trabajo, y porque busco un trabajo acorde a mi profesión, con lo cual las posibilidades se reducen al máximo. Pero nada más. No voy a ir a golpear la puerta de un diario y exigir que me den trabajo porque soy una hipoacúsica que merece lástima y un escritorio con PC. Si consigo trabajo es porque me lo gané. Hipoacúsica o no.
Por lo tanto señoras, señores, empiecen a pensar qué pueden hacer por ustedes mismos, y dejen de pedir. Nadie nos debe nada. Nadie debe por qué hacerse cargo de nosotros. Quien quiera ayudar, bienvenido sea, pero hasta ahí nomás. De mucho podemos encargarnos nosotros.
Si mañana me tocan a la puerta y me dicen que a todos los hipoacúsicos les corresponde una pensión, yo encantada. Era justo lo que estaba buscando, deme dos. Pero mientras eso no suceda, veré de qué manera me las puedo arreglar por mí misma. Porque cuando todo lo pedís y todo te lo dan... es cuando se termina el desafío de vivir.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Vero: Es todo un tema esto. yo pienso como vos en muchas cosas. Soy muy orgullosa y odio que me miren con lastima. Eso me llevo a ser una cabezadura total, me recibi de terca, porque no queria que nadie pensara no pude porque no oia. Y con el laburo me paso lo que nunca pensás que te puede pasar. Porque la discriminacion te alcanza aunque no quieras y ahi, reconozco que en cierto momento baje los brazos y resultó inevitable pedir.
A la larga, el trabajo que hoy tengo me lo gané por concurso , pero antes de eso golpee muchas puertas y dejé muchos CVs y llore de la impotencia, de la bronca, de la ignorancia de la gente. Por eso, no coincido con tu postura de quiero quiero quiero. A veces pedis porque no te queda otra. Y la vida te sorprende, como me pasó a mí. El punto es no rendirse porque ahi si que fuiste.
Un besote enorme
Silvy68.

Mary Sáenz (La Rorra) dijo...

Yo tambien he pasado por eso. Aunque confieso que en este momento estoy en una etapa de no saber que hacer....

Alba dijo...

hay quien piensa que porque digo que tengo un problema de oido, ya estoy intentando dar lástima



cuando no pido nada , no son conscientes de que tengo el problema , ven un chica despistada y punto



cuando pido algo, lo hago porque
necesito suplir una carencia que los demás no tienen , lo aceptan , lo entienden y hasta parece que me respetan más

es increible lo que hace enseñar un papel


cuando se abusa del papel? no llegué aún a ese extremo , la verdad, si bien rocé el otro extremo , el de esconder el problema por activa y pasiva , aun teniendo el documentito


una vez que acepté el problema y que la sociedad estuvo más concienciada, esa actitud aunque no se disipara del todo, se redujo de modo considerable


de todos modos la cuestión tb es que por causa de unos cuantos que teniendo nada hacen un cuento espantoso, pagamos el pato los que de verdad tenemos problemas, eso si he llegado a notarlo...Lo fastidioso del asunto viene cuando le conceden ciertos beneficios a los simuladores



con los años yo misma supongo que me aburriré de mi propia honradez y empezaré a abusar tb...parece que los pícaros tienen más suerte


triste pero cierto , a mi parecer

Verónica Sukaczer dijo...

Por supuesto todos tienen su razón. Quise referirme en el post a las personas que, pudiendo trabajar (aunque no consigan trabajo), y sin, aparentemente, ningún otro problema más que el de audición, se sienten con derecho a exigir una pensión y/o jubilación.
A veces aparecen mensajes estilo: "ayer me detectaron una leve hipoacusia, ¿por dónde paso a cobrar?". Como si la vida, el estado, la naturaleza, les debiera algo. Y las cosas no son tan fáciles... todos lo sabemos. Ahora... si mañana se decidiera que todos los hipoacúsicos tienen el derecho de cobrar algo, yo juro que soy la primera en la cola. Pero no lo pedí :-).

Cariños a todos.

¡¡¡FELIZ PRIMAVERA!!!
(Me encanta la primavera)

Mary Sáenz (La Rorra) dijo...

Pues es cierto lo que dices Vero, las personas con discapacidad auditiva estan mejor en argentina. Aqui el estado no ayuda en anda, no entras gratis a ningun sitio, etc. La gente con discapacidad auditiva q no tiene acceso al trabajo no tiene tampoco acceso al seguro medico, es realmente inaudito. Gracias a Dios, aunque no trabajo, recibo un dinerillo por mi divorcio, "algo es algo, peor estan los demás" eso pienso.
Una vez me acerque (por primera vez) a una ventanilla para discapacitados y la q atendia me botò, diciendo q no soy discapacitada, yo le dije q acaso los unicos discapacitados son los paraliticos o los ciegos y la ignorante (disculpen la palabra) me dijo q como la escuchaba, por poco le pego pero con la mejor de las sonrisas le dije, te leo los labios. Asi es como tratan al discapacitado auditivo aqui en mi país, una pena realmente. Den gracias a Dios que sus gobernantes pensaron en ustedes....