02 julio 2007

ESTA SOY YO


6 comentarios:

esther dijo...

Que foto Verónica
AYer fui a sacarme una a la otorrino, la mía tiene una línea queindica el estado del nervio auditivo pululando casi en la audición normal y luego la via aérea que navega casi más allá de la pérdida de 80 db, me la hice porque finalmente accedí a solicitar el certificado de discapacidad harta de tener que pagar innombrables sumas de dinero para poder adquirir mis aud´fionos, mi bobina, mi no se que para oir esto o aquello... espero que me lo den y pueda recibir algún tipo de ayuda... yaos contaré

Verónica Sukaczer dijo...

Sos la primera que opina Esther, ¿no salí linda? :-)

Marcela Colombini dijo...

Es cierto, Verónica, también ésta sos vos: un reporte variable de decibeles registrados según la frecuencia, líneas azules, círculos rojos, cruces que parecen derretirse en una caída vertiginosa hacia los 110 por debajo del oído normal… Sos el trazo apurado de dos oídos que persiguen sonidos a través de lluvias provocadas en gabinete. Sos la marca azul y roja de estas coordenadas mal alineadas con la vida, con la vida sonora que te rodea. Es cierto, Verónica, vos sos todas esas frecuencias que no registrás por vía aérea, y todos los decibeles que perdió tu vía ósea. Vos sos esos reticulados que aluden a tus oídos. Sí, ese silencioso perfil es el tuyo, pero también sos la inmensidad de sonidos que generás sin gabinete para atravesar el silencio y compartir. Vos sos intensamente sonora, articuladora de múltiples palabras, enhebradora de signos, gesticuladora de artificios, comunicadora. Esta, y ésta otra, son vos. Y muchas más, sin dudas. Sos ésa, con todas sus implicancias. Sos ésa, en la infinitud de tus capacidades.

esther dijo...

Ahora justo recuerdo un anécdota que viví en la consulta de mi otorrina.
Llegó el momento de la prueba de la audiometría y la infermera entre sonrisas me dispuso los cascos, el aparatito para ir tocando cada vez que oía el ruido, se sentó y comenzó a tocar botones, asustada después de unos segundos abrió la puerta de aquella diminuta garita y tomó los auriculares para ponerselos ella y con una sonrisa me dijo " la prueba empezó, cuando lo oigas pulsa", la miré incrédula y le dije " ya... y eso haré en cuanto oiga algo" entonces la mujer dijo " pero yo lo oigo" y le contesté " pues menuda suerte" fue una situación tan extraña! la verdad es que nunc amás la vi en la consulta.. supongo que la doctora se dio cuenta de que no generaba demasiada empatía con sus pacientes y que no terminaba de comprender lo que significaba" hipoacusia"

Verónica Sukaczer dijo...

Marcela: creo que algo debo haber hecho bien en la vida para ganarme un comentario como el tuyo. Me encantó, me emocionó, me conmovió.
Te estoy profundamente agradecida.
Lo salvé en el Word y espero algún día usarlo en un libro que estoy pensando. Gracias!

Esther: ¡me encantó! Odio poner risas escritas (jajaja) pero no sé de qué otra manera expresar lo que sentí cuando leí tu comentario. Jajajá. Eso de "pero yo lo oigo" es impagable.

esther dijo...

Verónica sois muy linda... ;)