14 junio 2007

¿SERÁ SANITO? (PRIMERA PARTE)

Cuando intento explicarle a alguien cómo es elegir un audífono (ya que muchos creen que vamos a la fonoaudióloga y salimos con el aparatito listo) le digo lo siguiente: imaginate que tenés que comprar anteojos nuevos (los anteojos son más populares que los audífonos). Probás el primer par, y te das cuenta de que no ves los rojos. Te ofrecen un segundo par. Ves los rojos pero todos los verdes los ves iguales. Se lo decís al óptico. Este limpia los lentes y de pronto los verdes recuperan sus tonos, pero el cielo está como descolorido. Te acercan el tercer par. Los rojos vibran, los verdes irradian luz, el cielo parece un espejo azul. ¡Todo brilla demasiado! Cerrás los ojos por la impresión, te sentís adentro del último modelo de TV plasma. No vas a sobrevivir. Comienza a dolerte la cabeza. El óptico se impacienta. Viene el cuarto par de anteojos. Te dicen que es el último que tienen para ofrecerte. Los rojos bien... los verdes correctos... el cielo normal... pero el marrón se ha transformado en gris. ¿Cuál llevarás? ¿Qué color o tonalidad aceptarás perder, para ganar otra cosa?
Bien, así es elegir un audífono. Con uno los graves te molestan. Con el otro los agudos provocan que saltes si se cae un alfijer. Con el tercero los ruidos de fondo te matan. La fonoaudióloga te recuerda que una vez que esté hecho el molde a tu medida, todo mejorará. Pero... ¿cómo saberlo? Con el cuarto te sentís bastante cómoda hasta que se pone a llorar un bebé. Con el quinto escuchás muy bien las voces pero no tanto la música. Y todos esos sonidos, todo ese "me molesta, me aturde, está metálico, me resuena, no escucho, me falta potencia, más suave, muy grave, poco grave, le falta amplitud" tenés que saber traducirlo a palabras claras que la fonoaudióloga pueda traducir en calibración.
Porque los audífonos, mi muy queridos vírgenes de audífonos, se calibran digitalmente. Al propio aparatito se le enchufa un cable parecido a un USB donde normalmente va la pila, que a la vez está conectado a la computadora, en la que la experta -programa especial mediante- sube y baja tonos a nuestro gusto.
Eso ahora, claro, porque antes los audífonos eran analógicos (todavía los hay) y tenían dos pequeñisimas rueditas, que se giraban con un instrumento especial. Verde para acople, regulación de agudos. Rojo para potencia. Ahora no, ahora todo lo hace la computadora, y dan ganas de pedir el programa, tener el cablecito y pobrar cada día nuevos sonidos. Investigar qué corno es el supresor de ruidos, el cancelador de re-alimentación por inversión de fase, el TacTronic, el procesamiento digital de la señal dWdRC, el Sound Manager, el Data Logging, toda esta nueva maravilla digital que portará mi nuevo audífono. Y por suerte yo pienso que siempre supe programa la videocasetera, el modem, que mi primera computadora funcionaba con DOS, que me animo a cualquier cosa tecnológica, y pienso que voy a poder dominar mi audífono, si es que él no me domina a mí primero. Aunque también me dan ganas de decir: mirá, yo necesito algo que me suba el volumen, nada más. Pero me da vergüenza, van a decir que me quedo en el pasado.
Ahora bien, ¿por qué un audífono nuevo cuando bien podría ser una campera de cuero o esa palm Sony que no me puedo sacar de la cabeza? Porque los audífonos vienen con fecha de vencimiento. Tienen una vida útil de aproximadamente cinco años, y este último que estoy usando acaba de pasar por una cirugía mayor (cara) que lo dejó al borde de su existencia. Y nadie quiere un día poner la pila y descubrir que murió sin preaviso. Por eso, cuando empiezan con los caprichos de hoy te subo el volumen pero mañana te hago ruido, como para joder, como los viejos, llegó el momento de traer al hermanito a casa, y dejar a este para casos de urgencia. El hermanito va a ser mi octavo audífono en 23 años. El primogénito fue un retroauricular marca Siemens al que odié profundamente (¿habrá sido depresión post-parto?) y que casi nunca usé y desarmé. Sí, lo abrí para ver cómo era por dentro en un ataque de rebeldía adolescente. Mi sentencia por el delito cometido la cumplí en el diván de un psicoanalista (mentira, los hipoacúsicos hacemos cara a cara, pero queda linda la imagen del diván). De allí en más pasaron por mi vida seis intrauriculares, algunos Beltone, el resto Phonax, que con los años me fueron pareciendo más y más simpáticos. No todos cumplieron sus cinco años de vida. Yo perdía audición y necesitaba más potencia. Uno moría de muerte temprana y había que buscar al reemplazante. Uno duró seis años, bendito sea. Y así llegamos al de hoy, que realmente ha sido un buen compañero pero a quien hay que dejar partir.
El gran problema que se presentó al buscar un nuevo audífono (que no esperaba que fuera taaaan distinto al actual) fue que en cinco años la tecnología ha dejado desactualizada mi audición actual. ¡Dios mío! ¡Todavía tengo en mi oído un audífono analógico! Tengo celular digital, TV de pantalla plana y closed caption, notebook, y ya estoy queriendo un MP4, pero el audífono es analógico. Inconcebible.

12 comentarios:

daniela dijo...

Holaaa
Hago una pasada rapida, en otro momento entrare en mas detalle, pero les queria contar :
Ya me opere. Salio todo de 10. Me siento excelentemente bien. Casi sin dolor (me duele mas el cuerpo de dormir incomoda que el oido en si). Ya escucho del oido operado, me parece increible. Y eso que tengo el conducto tapado, pero ESCUCHO.. no lo puedo entender.
Bueno, nada... todo muy bien. Feliz. Muy.
MIL gracias por sus saludos!! :)

Un besoo!!! Nos leemos! :)

cecilita dijo...

DANIELA muchas muchas felicidades...me alegré un monton al saber q ya ESCUCHAS y que todo salio bien en la operación...y que dios te siga manteniendo bien y todo siga perfecto... un gran abrazo...
en uno de estos días te escribo y me cuentas como fue la operación, porq si recuerdas esa es mi gran duda...
cariños y un abrazo y muy feliz por ti y tu oido...
cecilita...

Verónica Sukaczer dijo...

Daniela: me alegro muchísimo muchísimo por vos que todo haya salido bien y ya estés "escuchando" los resultados. Me hará muy feliz "expulsarte" del blog el día que me digas que escuchás muy bien :-).
Espero pronto una larguísima crónica de cómo es la cirugía, cómo te sentiste, para todos aquellos que se operen algún día.

daniela dijo...

(Aclaración : Verónica, vos dijiste que esperabas una "larguísima crónica". Y es larguísima)
El miércoles 13 de junio me operé el OI. Tengo otoesclerosis bilateral, más avanzada en el oído operado. La "descubrimos" hace un poco más de 5 años, pero se decidió que lo mejor era esperar un tiempo para la intervención –ya que la pérdida auditiva no era muy significativa- y así cumplir con ciertos "requisitos aconsejables" (por ej mi edad, algunos tratamientos, etcs.). Hace 3 años uso audífono en el OD; y desde hace un tiempo (tuvo que ver la aparición de acúfenos en ambos oídos) ésa es mi única "salida de comunicación".
Ingresé esa mañana al hospital. A los 15 minutos de haber entrado ya me estaban pasando la anestesia. Miedo no tuve. Era una cierta impotencia de estar ahí sola.. pero solamente pensaba en cómo trabajaba la ciencia y en cómo podía ser que un liquidito que me pasaban por la vena de la mano podría dormirme completamente. Me acuerdo de que en un momento me avisaron que me iban a llevar al quirófano, pero de ese lugar solamente me acuerdo de la forma de las lámparas. Mi próximo recuerdo es de la misma salita donde me pusieron la anestesia. De mover la cabeza y sentir que había agua adentro de mi cabeza y que se movía conmigo. "Seguí descansando" me dijeron. Me volví a dormir. Abrí los ojos y ya estaba esperando el ascensor con el Sr. Camillero y ya sin esa sensación de río interno. Nos subimos. Se abrió el ascensor y estaba mi familia esperándome en la sala de espera (sorprendidos porque no esperaban verme tan despierta). Me cuentan que salí con una sonrisa gigante y que les dije (como consolándolos supongo) "ya pasó". Me llevaron a la habitación. Dormí un rato más. Me fue a ver mi médico (que era también el cirujano) y nos dijo que había salido todo bien. Que el estribo estaba muy "fijo" y que lo habían extraído sin problemas. De ahí en más fue todo excelente. Ya ese mismo día estaba levantada de la cama. Mareos tuve muy pocos. Náuseas no sentí. Apenas unas puntaditas en el oído, pero nada desesperante. Los acúfenos los sigo sintiendo, pero igualmente me dijeron que no puedo evaluarlo todavía porque es muy normal tenerlos después de haber trabajado adentro del oído. Que tengo que esperar unos días. Lo cierto es que al tener audición en ese oído, el sonido los "opaca" entonces parecen mucho menos intensos. Qué mas puedo decirles? No lo puedo creer. Estoy feliz. Puedo hablar por teléfono por ese oído, me parece ridículo... lo tenía totalmente inhabilitado hasta hace una semana.
¿Cómo sigue? Bueno.. Esto tiene que cicatrizar. Tengo todo el conducto tapado con unas esponjitas. Algunas se "absorben" solas y otras las va sacando el médico. No tiene un tiempo exacto, se va viendo en el seguimiento. Lo que más me cuesta es acostumbrarme a los ruidos. La calle me asusta un poco. Las sirenas, las bocinas, las frenadas y cosas así me molestan todavía pero es cuestión de adaptación.
Feliz. No hay otra palabra.
Nunca hice un comentario tan largo. Espero que sea útil. Y si no lo es, pido perdón.
Verónica : te pido que no me expulses del blog porque es realmente muy importante para mí jaja en serio que es un gran motor leerte a vos, y también encontrar que hay tanta gente en una situación al menos parecida a la realidad que vivimos. Con los miedos, enojos, y final resignación y adaptación que atravesamos desde que el médico dice "otoesclerosis" y uno responde, como siempre: "¿qué?" ;) (no es plagio, sino que hago alusión a vos para ver si las lectoras están atentas jaja)
Gracias por el extremadamente largo espacio! Nos seguimos leyendo!!
Besoss!!!

daniela dijo...

ERROR
Cuando hablé de "esponjitas" debería haber dicho "cascaritas". Hoy me las sacaron. Había dos. Son como cascaritas que estan por ahí adentro.
Así que ahora somos mi oído y yo :)

Me dijeron que está cicatrizando muy bien por suerte. Que tengo que seguir con algunos cuidados, pero que va muy bien.
Ya me pude lavar la cabeza (ah, sí.. por un tiempo no te dejan porque es peligroso que entre agua) así que soy feliz al 100%!

No me extiendo más porque me van a tildar de persona no grata en el blog jaja

Besossss

Anónimo dijo...

Daniela, te felicito de todo corazón. Me alegro infinitamente que te haya ido tan bien y estés felíz. Tu experiencia nos sirve mucho a todos los que atravezamos una situación similar. Gracias por compartirla. Te mando un fuerte beso, en la mejilla opuesta al oido intervenido, por las dudas.
Vero, gracias por contestarme, te comento que tu apreciación sobre el costo de las cirugías comparados con un auto, se endendió perfectamente que era a modo de chiste, no dejes de ironizar con humor, porque te sale bárbaro.
Le pasé la dirección de éste blog a mi fonoaudióloga y le encantó, le mandó a todos sus colegas EN ROSA ¿NO VIENE?, me dijo que a ellas les era muy positivo poder mejorar su calidad de prestación. Que bueno, no?
Saludo a todas las que leen este espacio tan hermoso.
Luciana

Verónica Sukaczer dijo...

Daniela: estuvo bárbara la crónica. A mí me sirve de mucho que alguien pueda contar esa cirugía, que es pilar fundamental en el tratamiento de la otoesclerosis de oído medio. Todo lo que quieras contar, es bienvenido. Prometo que nada se usará en tu contra. ¿Sabés qué falta? Si el médico te explicó de qué materiales están hechos las prótesis de los huesos, si las viste, si funcionan exactamente igual que el hueso original.

Luciana: ¿¿¿vos querés que me linchen las fonoaudiólogas??? :-)

Anónimo dijo...

ja, ja, que se atrevan!!!

Luciana

daniela dijo...

Hola!!
Bueno, me alegra que haya servido de algo mi experiencia y haber colaborado un poquito con el blog!
Como ex estudiante de Psicología puedo decir con seguridad que el tema de la prótesis lo reprimí. A lo que voy : me hablaron del tema. Me dijeron que estaba hecha de ...... algo. No me acuerdo. Es terrible, el otro día lo hablaba con mi mamá. No me acuerdo. Terminaba en UM, pero no creo que eso sirva de mucho. Igualmente es algo que QUIERO saber, así que apenas lo sepa se los cuento a uds también!
Por otro lado.. hay cosas que yo elegí no saber de la operación. La prótesis no la vi. No pedí verla. Sé que mide alrededor de 1 cm. Pero es todo lo que sé. Otra cosa que tampoco quise saber (pero que es importante para mi comentario anterior) es EXACTAMENTE cómo se realizó la intervención. Lo que sí me dijeron (y acá va la parte importante) es que se iba a hacer todo por el conducto. Y así fue. No quedan cicatrices ni marcas. Ahora.. : el proceso preferí no saberlo. No me interesaba saber si me operaban con camarita, con lupa o blaaaa! Preferí confiar en ellos sabiendo que estaba en muy buenas manos. Puede ser super criticable esto, pero en el caso de que a alguien le parezca mal no me molestaría exponer mis motivos :)

Bueno, creo que eso es todo!
Si se me van ocurriendo cosas, les voy contando! Y cuando sepa un poco más sobre la prótesis, también!

Besos!!! Nos leemos!

Vero gracias por el espacio! Me encanta hablar del tema.. pero creo que acá soy un poco más "útil".. y está bueno eso! :) besos!!!

LuCiA dijo...

Hola. bueno, es la primera vez que llego a este blog, buscando en internet sobre la otoesclerosis...
Bueno, te cuento que mi mamá la tiene, creo que cuando estaba en la universidad empezó a notar los síntomas, hasta que se la diagnosticaron.

Ella nunca utilizó audífonos, y me acuerdo que hace como 6 años había que hablarle muy fuerte, en especial de uno de los oídos, porque creo que perdió más audición de un lado que del otro, hace varios años se operó uno de los oídos, el que tenía mayor pérdida, y bueno, todo salió muy bien, yo no sé mucho, solo que le pusieron una prótesis...Bueno, ahora escucha mejor del oído que tiene la prótesis que del otro...veremos que dice el tiempo =P

Te cuento que yo me llamo Lucia y tengo 18 años.


Un saludo.

Verónica Sukaczer dijo...

Daniela: me parece totalmente respetable tu posición de confiar en los médicos y no querer saber más que lo necesario. Cada uno tiene su forma de enfrentar los momentos difíciles. Yo soy el otro extremo. Me tranquiliza el exceso de información. Por eso los médicos me odian, porque aparezco con artículos de las últimas revistas especializadas, bajados de Internet, por supuesto, y utilizo toda la terminología científica, y quiero verlo y saberlo todo :-).
Mucha suerte en tu recuperación.

Hola Lucía de 18, yo soy Verónica de 38. Bienvenida al blog. Decile a tu vieja que se sume.

Lamary dijo...

Hola daniela, casi estoy en la fase en que tu estabas antes de operarte, acufenos, perdida bilateral... Te hicieron pruebas?? te hicieron algun comentario x el cual optaron x la cirugia???